INFRARROJO, un viaje a través de mi lente

2 junio, 2016

Bajo la Curaduría y texto de María Teresa Govea Meoz. La museografía está a cargo de Hely Sandro Molero y Jean Carlos Leal.

Sánchez Guerra señala en relación a su obra plasmada en INFRARROJO “Cada rincón del mundo es especial, sólo hay que tener nuevos ojos para poder descubrirlo. Siempre llevo el deseo de encontrar la diferencia en donde el hombre haya dejado su huella”. 

La “luz, el movimiento y la técnica del infrarrojo” son el valor determinante para el desarrollo de mi trabajo, son los protagonistas iniciales del mismo.

Texto de María Teresa Govea-Meoz / Curadora

Betzaida Sánchez Guerra nos presenta una especie de bitácora, de cuaderno, donde nos desarrolla una poética visual a través de su lente, una exploración que nos lleva por diferentes parajes desde Argentina hasta Venezuela, del Parque del Este a los Próceres, del Museo de Bellas Artes pasando por el Museo Alejandro Otero y llegando al Museo de Arte Contemporáneo del Zulia, a lugares comunes con una perspectiva particular.

La fotografía es testigo de la naturaleza y va cobrando visualmente un papel primordial en esta civilización de la imagen y con el desarrollo de herramientas tenemos una flexibilidad de manipulación obteniendo efectos y técnicas únicas, tal es el caso del Infrarrojo.

“El conocimiento de las leyes que rigen la naturaleza constituye la ciencia del paisaje” (Vaquero 1969)

En una primera aproximación el término paisaje ha sido empleado con muy diversos significados.  Es naturaleza, territorio, área geográfica, medio ambiente, hábitat, ambiente cotidiano, entorno de un punto pero ante todo y en todos los casos el paisaje es una manifestación externa.  Si se adopta el lado estético, se puede entender como algo abstracto, donde se busca su belleza.

Para todos el objeto observado es el mismo, sin embargo, su interpretación es distinta (la visual). Quedando sujeto a la doble indeterminación de su apariencia cambiante y de la capacidad e interés del que lo contempla. El paisaje percibido seria el resultado de una interacción entre el observador y su entorno. El paisaje pasa así a ser una realidad física experimentada individualmente por el hombre, según sus rasgos culturales y su personalidad.

El espacio Visualizable que rodea al observador es la superficie del territorio vista desde ese punto, es conocido como el entorno visual del punto de observación o cuenca visual; donde en cada territorio le corresponderá una cuenca visual y por tanto un paisaje visual.

La fotografía podría entenderse como una parte o sección de la cuenca visual, que en una determinada dirección y desde una determinada altura, refleja en perspectiva las características del territorio. Es, por tanto, un componente del “inventario”, que da la información visual referida a un punto del territorio.

Hablamos de la Incidencia Visual (como la visión del artista influye en su obra) y como influye el Paisaje en el hombre. La percepción del Paisaje, el papel de los sentidos al momento de captar la imagen capaz de atrapar ese momento único, cuando el agua cae en “El Canto de los leones”, la sensación de frescura y calidez.

Se considera el paisaje como la expresión espacial y visual del medio, puede abordarse su descripción en términos de cierta objetividad, tanto los elementos de composiciones poseen unas propiedades visuales que constituye su expresión. El conjunto de rasgos por el cual el paisaje es conocido y distinguible de otros, vendrá determinando sus características visuales.

Los relieves ejercen una fuerte influencia sobre la percepción, los terrenos montañosos, los desplazamientos, las grandes amplitudes, las llanuras, la vegetación natural o cultivada, en formaciones mono o pluriespecíficas de variada apariencia. La múltiple acción del hombre, que provocan estructuras puntuales, extensivas o lineales. Pueden tener muy diversa significación paisajista: desde una influencia, hasta una valoración positiva, donde la transformación de ciertas estructuras supone su enriquecimiento.

La dinámicas del paisaje al contemplarse la realidad física del paisaje son sus diferencias, el hecho que no existan dos paisajes totalmente iguales. Los factores que influyen en su formación y expresión actual son numerosos e interrelacionados, las muchas combinaciones que pueden producirse.  Sin embargo existen semejanzas, características comunes que hermanan diversos paisajes.

La evolución del mismo se puede dar por la intervención del hombre y la modificación del tiempo, Clima, constituyendo cada Fotograma en único, ya que el paisaje es dinámico.

“Cada rincón del mundo es especial, sólo hay que tener nuevos ojos para poder descubrirlo. Siempre llevo el deseo de encontrar la diferencia en donde el hombre haya dejado su huella“.  (Betzaida Sánchez Guerra)

Según la R.A.E la palabra percepción tiene tres acepciones: La primera hace referencia a lo material que ocurre en los sentidos, acción y efecto de percibir; la segunda se refiere  a la sensación interna que resulta de la impresión material ocurrida en los sentidos; la tercera indica un conocimiento, una idea, es comprender o conocer una cosa.

De todo el territorio sólo una parte va a ser percibida y es la que se va a iniciar en el observador el proceso de conocimiento. Este proceso va desde lo que entra por los sentidos (percepción sensible), pasando por las reacciones que produce en el observador (percepción estética), para llegar -en un proceso gradual de abstracción- al conocimiento causal del paisaje que da lugar a una idea del mismo (percepción intelectual) (Ramos y Mantilla, 1976).

El hecho de que la percepción visual sea una de las percepciones más complejas justamente con la auditiva, se debe a su perfeccionamiento. El sistema visual humano es un notable procesador de información. Con un poder de resolución excepcional, así como con la capacidad de percibir la profundidad y distinguir ligerísimas diferencias de color, de forma y de textura.  Ello proporciona al cerebro una inmensa cantidad de datos a partir de los cuales es posible la construcción de la percepción del mundo exterior y que son determinantes a la hora de interactuar con el entorno tridimensional, pues integrada y procesada en el cerebro esa información permiten conocer y comparar tamaños, distancias.

El Paisaje que nos presenta Betzaida es dado por su lente que así lo contempla, que percibe el medio circundante de forma sesgada a la realidad en función de sus valores culturales, sus experiencias y sus aspiraciones. Una abstracción en su sentido pleno, es más profunda y busca una belleza real.

La artista  

Betzaida Sánchez es diseñador gráfico nacida en Caracas el 15 de noviembre de 1970. Egresada de la escuela de Diseño de la Facultad de Arquitectura y Artes Plásticas de la Universidad “José María Vargas” en 1996. Realizo estudios de fotografía en la misma universidad con el profesor, fotógrafo, cineasta y abogado Juan Vicente Gómez y estudios de dibujo, pintura y color con el arquitecto Carlos Clawoua. Actualmente dirige el GRUPO CALIPTRATUS, C.A.

Dentro de su experiencia expositiva destaca su participación en: “III Salón de Proyectos Fotográficos Espacio GAF, una selección Galería de Arte Nacional de Caracas (GAN) 2015 – 2016, MERIDAFOTO – 2015, Exposición “Dos visiones, dos ciudades” (Colectiva en dúo con Jenny Abreu Riera) Cámara de Comercio e Industria Venezolano-Alemana – Sept. 2015, Muestra “Visiones particulares” “VERA espacio y diseño” 2015, Bienal Arturo Michelena #66 y la 10ma BIENAL NACIONAL DE FOTOGRAFÍA DEL MUNICIPIO GIRARDOT 2014.

 

INFORMACIÓN DE LA EXPOSICIÓN ACTUAL

Fecha Inicio:
26/05/2016

Fecha Fin:
17/07/2016

Dirección:
Av. Universidad con prolongación
Cecilio Acosta

Sala:
Espacio Alternativo MACZUL+Kristoff

Artista:
Betzaida Sánchez Guerra