19° Salón Salón de Jóvenes con FIA

Horario de visita: martes a domingo de 10:00 am a 5:00 pm

23 septiembre, 2016

Fueron seleccionados para participar Ana Mosquera, Ana Vargas, Andrea Nones, Ángel Leiva, Armando Rosales, Armando Ruíz, Camilo Barboza, Cristóbal Ochoa, D11, Erika Ordosgoitti, Jonathan Lara, Loana Hernández, MAAN + AWG, Miguel Braceli, Malú Valerio, Oscar Abraham Pabón, Pedro Medina, Raily Yance y Rodrigo Urbina; mientras que como invitados estarán presentes Marco Montiel-Soto, Diego Damas e Ilian Arvelo, Elsy Zavarce, Flix, Lisu Vega, Luis Gómez, María Verónica Machado, Nelson González y José Gabriel Hernández.

El jurado –integrado por María Luz Cárdenas, Víctor Fuenmayor, Emilio Narciso y Jean Carlos Leal– otorgó el premio de esta edición a Jonathan Lara por su obra “Lugar Equivalente”, instalación de gran formato realizada con listones de madera dispuestos en el espacio, que producen un enigma y una armonía por las sombras y texturas trabajadas en sus superficies.

Estados suspendidos

Lourdes Peñaranda

El adjetivo “gaseoso” sólo puede espantar a quienes no perciben más que el régimen de visibilidad institucional del arte. Igual que el ´termino “inmaterial”, sólo resulta peyorativo para quienes no saben ver.

Nicolas Bourriaud

El Salón Jóvenes con FIA se ha venido consolidando en sus casi dos décadas como una referencia significativa del arte en Venezuela, un espacio tanto para la reflexión crítica como para la detonación de nuevas propuestas y nuevos creadores que van nutriendo y fortaleciendo el panorama del arte emergente en el país. En los últimos años el Salón ha sobrevivido la ausencia de la Feria que lo vio nacer al igual que ha admitido, con el pasar de los años y a pesar de las limitaciones, distintos cambios de sede en su necesidad de continuar con su compromiso y apoyo al arte y la cultura venezolana. En esta edición número 19, el Salón no sólo apuesta por otros espacios posibles sino que asume nuevas centralidades al trasladarse desde la capital al Museo de Arte Contemporáneo del Zulia en la ciudad de Maracaibo, con este desplazamiento se escribe un nuevo capítulo en la historia del arte venezolano, siendo la primera vez que este Salón se realiza fuera de Caracas, en una decisión que resulta beneficiosa tanto para la continuidad, despliegue y expansión del Salón y sus propuestas, como para apuntalar el posicionamiento del MACZUL a nivel nacional.

Así, a pesar de las condiciones adversas generadas por la crisis política, económica y social que agobia nuestro tiempo, nuestros espacios y nuestras posibilidades de creación y confrontación, el Salón se mantiene y se redimensiona a manera de ensayo, en el sentido establecido por T. W. Adorno. El Salón como ensayo, sin pretensiones, se expone al error a través de la experimentación, interroga, examina, reflexiona bajo condiciones aceptadas en pro de la comunicación, nunca concluye dejando al descubierto su incapacidad de realizar conclusiones, en lugar de establecer principios trata simplemente de coordinar todos los elementos de manera crítica sin subordinarlos. La aspiración del ensayo a la verdad se convierte en la pura evidencia de su no verdad, y esa no verdad es el elemento de su verdad. Así, este nuevo ensayo número 19, se compone de obras disímiles que adquieren sentido no en sí mismas, sino en sus vínculos, como estados suspendidos entre el fundamentalismo disciplinar del pensamiento moderno y su hibridación.

Repasemos ahora rápidamente los términos, lo híbrido es todo aquello que queda como resultado de una mezcla entre 2 o más elementos que no son de la misma naturaleza, como aquello que no es puro, que es una unión que toma lo que le interesa de otros para convertirse en algo particular, en algo nuevo. En el arte, la hibridación se refiere a una mixtura no sólo entre los diferentes géneros  sean estos los tradicionales o los más nuevos como pintura, fotografía, escultura, multimedia., sino también con otras disciplinas como literatura, música, arquitectura, urbanismo, etc. Se pierde tanto la especificidad del genero como de la disciplina para convertirse en una obra de medios mezclados, contaminados donde las fronteras se pierden, para producir un efecto multiplicador con resultados impredecibles donde se pierden los límites y las diferencias para convertirse en fenómenos de mutaciones y contaminaciones entre géneros y disciplinas.

La hibridación en el arte no es algo nuevo, recordemos el Gesamtkunstwerk de Wagner que se refería a la obra de arte total que integraba música, teatro y artes visuales. Las vanguardias del siglo XX igualmente fueron abonando el terreno para diferentes mixturas entre géneros y disciplinas; la idea de Teatro Total de Walter Gropius junto con la teoría Teatral de la Bauhaus ejemplifican claramente algunos de esos intentos por lograr, más que la disolución de fronteras, la integración total entre el arte, la arquitectura, el sonido, la palabra y el público. En los años sesenta, la crítica formalista Greenbergiana y la noción moderna sobre la integridad del medio se va haciendo obsoleta, mientras que Donald Judd publica Objetos específicos, señalando que, en las nuevas propuestas el manejo de las tres dimensiones va aumentando dejando detrás los medios tradicionales como la pintura y la escultura para establecer cruces entre ellos y así apostar por la especificidad de la construcción del espacio real, las tres dimensiones de esos objetos específicos. A partir de este momento estos nuevos objetos se van popularizando al tiempo que enrareciendo llegando a imposibilitar su categorización debido a la vasta heterogeneidad de las propuestas que en ocasiones calificaban de irreverentes como lo sugiere Douglas Crimp refiriéndose a Rauschenberg, quien pasa de técnicas de producción como collage y ensamblajes a técnicas de reproducción como serigrafía y fotocopiado. Posteriormente, en los años ochenta Rosalind Krauss populariza lo que ella denomina la Escultura en el campo expandido, dando paso a la expansión del arte en toda su complejidad entre paisaje y arquitectura, creándose entrecruzamientos que en ocasiones resultaban difícilmente etiquetables. Krauss establece que el campo expandido posee dos rasgos que establecen una ruptura con el pensamiento moderno, el primero que tiene que ver con el artista cuya posición en caso extremo lo puede llevar al mal llamado eclecticismo propio de la postmodernidad; y el segundo, que tiene que ver con el medio que ya no determina la práctica, por el contrario la expansión da cabida a la exploración más que al dominio de un medio en particular.

Pero no se trata en esta muestra únicamente de mixtura de medios y entrecruzamientos de lenguajes y procesos incorporados en una misma propuesta que devienen en obras impuras y contaminadas, como pudo observarse en Contaminados la excelente muestra de la Sala Mendoza realizada en el 2012 bajo la curaduría de María Elena Ramos y que es el referente más inmediato a nuestro hilo curatorial. En esa ocasión nos interesa esa expansión de la exploración que en los años noventa Krauss designa como la condición post-media donde comienza a borrarse esa línea entre disciplinas. De esta manera, nos interesan esas propuestas que se encuentran al límite del arte, trabajos que también son arquitectura, diseño urbano y del paisaje, que son arqueología, música, literatura y poesía, diseño gráfico y comunicacional, que son moda y diseño de textiles, que son modelos educacionales y de acompañamiento social. Propuestas que se encuentran al filo del arte que más allá de las nociones más adelantadas de hibridez y entrecruzamientos entre disciplinas aplicadas en toda sus multiplicidades posibles, lo que nos interesa son aquellas que trascienden las esferas y círculos artísticos y se encuentran en ese estado suspendido entre disciplinas y que tienen tanta validez e impacto en un espacio como en el otro. Esta reflexión nos permite entretejer un escenario previo que nos lleva a reconocer las obras que participan en esta decimonovena edición del Salón de Jóvenes con FIA desde una perspectiva que relaciona aspectos transfronterizos suspendidos entre la idea y la realidad que se implementa para constituirse en una única totalidad multiplicada desde su aplicación disciplinar.

Propuestas que se sitúan en los límites entre disciplinas, insertándonos en un proceso multidisciplinar más que interdisciplinar, ya que no se trata sólo de la interacción entre medios y disciplinas, sino de esos estados suspendidos entre la alusión y la elusión, entre el aura disciplinar y una presencia que traspasa fronteras para generar proyectos de múltiple catalogación. Un esfuerzo indagatorio y convergente de miradas heterogéneas sobre una misma situación, aquello que Nicolas Bourriaud denomina como lo altermoderno, con el abandono de las exclusividades disciplinarias, para expandirse como materia gaseosa ocupando otros quehaceres, en un proceso reciproco e inclusivo que permite que otros quehaceres igualmente transgredan el espacio museístico antes de solidificarse nuevamente bajo la forma que constituye su visibilidad: la obra. Una expansión gaseosa de la obra de arte que produce ese estado suspendido entre disciplinas que nos invita a reflexionar para paradójicamente desvanecer, al tiempo que, multiplicar nuestros límites y diferencias, en un estado de bifrontismo a la manera del Dios Jano, que nos suspende entre esas dos caras, entre esos dos estados opuestos que nos ofrecen al mismo tiempo la creciente movilidad  y negociaciones actuales entre la teoría y la práctica, la razón y la experiencia, la diferencia y la singularidad.

Referencias

Adorno, Theodoro W., Ensayo como forma, Notas de literatura, Ariel, Barcelona, 1962, pp. 11-36.

Bourriaud, Nicolas, Radicante, Adriana Hidalgo Editora, Buenos Aires, 2009.

Bourriaud, Nicolas, Altermodern, Tate Publishing, London, 2009.

Crimp, Douglas, On the Museum’s Ruins, en The Anti-Aesthetic, Foster Hal (ed.), Bay Press, Port Townsend, Washington, 1983, pp. 43-56.

Greenberg, Clement, Sculpture in Our Time, en The Collected Essays and Criticism, Modernism with a Vengeance, 1957-1969, vol. 4, The University of Chicago Press, Chicago, 1995, pp. 55-61.

Greenberg, Clement, Modernist Painting, en The Collected Essays and Criticism, Modernism with a Vengeance, 1957-1969, vol. 4, The University of Chicago Press, Chicago, 1995, pp. 85-93.

Judd, Donald, Specific Objects, Complete Writings, 1959-1975, The Press of the Nova Scotia College of Art and Design, New Cork University Press, Halifax, New York, 2005, pp. 181-189.

Krauss, Rosalind, Sculpture in the Expanded Field, October, vol.8, Spring, 1979, pp.30-44.

Krauss, Rosalind, A Voyage on the North Sea. Art in the age of the post-medium condition, Thames & Hudson, New York, 1999.

Ramos María Elena, Contaminados (cat.), Sala Mendoza, 2012.

INFORMACIÓN DE LA EXPOSICIÓN ACTUAL

Fecha Inicio:
10/09/2016

Fecha Fin:
13/11/2016

Dirección:
Av. Universidad con prolongación
Cecilio Acosta

Sala:
Sala 1

Artista:
Varios