Crookedfield says hi to Hair mattress

Horario de visita: martes a domingo de 10:00 am a 5:00 pm

9 diciembre, 2016

“Crookedfield says hi to Hair mattress” de Natalya Critchley bajo la curaduría y museografía de Jimmy Yánez, texto de Víctor Fuenmayor. Es una exposición que recorre la carrera de Natalya, está constituida por 84 pinturas y dibujos pictóricos, 1 Instalación interactiva y una Sala audiovisual Oficina San Agustín.

Yánez señala: “Se trata de la creación a partir de un alfabeto construido, de la visión del espacio del paisaje urbano o natural, de la construcción de un tejido visual de formas y colores como una alfombra, Natalya Critchley crea un modelo poético singular con que construye los textos.

Al tratarse de una exposición retrospectiva, se mostrará, ese modelo creador a la par de la diversidad de materiales y medios expresivos a lo largo de su trayectoria artística, con una convergencia de formas alrededor de la creación constante de líneas y cruces en espacios que asemejan mapas o cartografías, donde podemos imaginar una escritura de letras de su alfabeto, un entrecruzamientos de hilos del tejido y las metáforas reiteradas de la creación textual entre la referencia geográfica o citadina y el imaginario singular y posible de una época en que vive la artista”.

La artista

Nacio en Bournemouth, Inglaterra, 1963. Estudió en el Central School of Art and Design, Londres. Artista de origen ingles que llegó a Venezuela buscando la luz a los 18 años. Terminó viviendo en Puerto Ordaz. Allí desarrolló un extenso cuerpo de trabajo basado en el paisaje industrial monumental y la ciudad en constante crecimiento alrededor. A través de la repetición constante sintetizó las formas y elementos del entorno en un alfabeto de símbolos con los cuales reescribir el paisaje. Con este lenguaje abstracto la artista finalmente pudo abrazar una revisión de la figura femenina y en un trabajo cada vez más narrativo explorar el equilibrio roto de la ecología en el mundo masculino de la manufactura. Esto es el tema de una película animada en progreso. Desde 2001 vive en Caracas trabajando entre su estudio y San Agustín del Sur, y en la actualidad vive en Kalamazoo, Michigan, EEUU.

Natalya Critchley: Sobre-impresiones.

En las obras de Natalya Critchley, (Inglaterra, 1963), percibo al comienzo un desordenamiento espacial que me atrae en la medida que voy encontrando combinaciones de los mismos elementos, articulando códigos inusuales de la percepción de un paisaje urbano o industrial.

Entre líneas, punteados, ralladuras, colores y materias diversas cuyas imágenes trazan torres, puentes, autopistas, grúas, postes, cables eléctricos, cabrias, se va conformando una especie de mapa territorial que se va convirtiendo en abstracciones de un alfabeto visual paradójicamente de resonancia corpórea.

Podemos señalar algunos procesos poéticos que se van desencadenando en la medida que contemplamos las imágenes que hacen posible la lectura de esos mapas, con una oculta geografía metafóricamente corpórea. Se hace necesario observar con una visión aérea, aunque concreta, llamémosla de lectura simbólica, que hace ver las conexiones entre el cuerpo, la imagen paisajística y los fragmentos del cuerpo que nos señalan donde se percibe corpórea y simbólicamente la estética del sentir singularmente paisaje para elaborar el estilo.

Paisaje y cuerpo.

Las imágenes insisten, a manera de una letra, en el dibujo de un tanque de diversos colores y accesorios que se asemeja a la caja toráxica de un cuerpo. Adentro del tanque-torax se proyectan pulmones con sus ramas de bronquios, raíces, figuras; afuera, un cuadrado rojo, puntos, rayas, o ladrillos que lo cubren y que parece, algunas veces, atrincherar al órgano bajo la protección de un muro de ladrillos (“Camuflaje militar”).

Son los sucesivos accesorios agregados al tanque: puntos, rayas, colores, lazos, alas, que funcionan como sufijos y prefijos visuales, ya que otorgan diversos sentidos a una misma raíz de los símbolos.

Los valores de lo que inspira, respira y expira en esos pulmones del texto,  parecen plantear los reflejos de lo que puede decirse, pero también ese grito que queda sin decirse y no sale del pecho (“Quisiera gritar y no puedo”), pero que puede expresarse visualmente.

Combinatoria de la poética visual

Algunas formas de la obra de Natalya Critchley surgen de la combinación entre una letra del alfabeto visual de la artista con otros elementos que emergen de la reiteración o de la fusión con otros elementos. “Nadadora” puede verse como variación de dos tanques fusionados por los cuellos que parecen desconfigurarse para darle movimiento de natación a la figura roja sobre el azul oscuro o marino. Otro ejemplo similar: “Levantando la piel de la calle para inspección del ojo mecánico” genera, con la unión de los tanques, las cajas corpóreas (toráxica y pélvica), del tronco donde el mismo rojo de “Nadadora” insinúa el levantamiento de la epidermis: el sin piel de la calle. Ejemplo típico de la reiteración de un mismo elemento visual se encuentra en “Tres figuras sobre puente” que aparecerán también en “Tres figuras en cascada y papagayo”

Siempre la materia de la imaginación de Natalia Critchley, aunque ubique la visión de un paisaje terrestre, se alimenta de las “Alas” del aire, como esa planimetría de fondo azul, punteados blancos y mapa de tierra rojo que lleva ese nombre de “Alas”. La materia “matriz” de Natalia es el aire, el vuelo, de donde puede visionar la tierra.

Estética del sentir

La poética de Natalya utiliza poco el dibujo de la figura humana (salvo su “Autorretrato en la terraza” y la figura de una Venus precolombina). El cuerpo se ocupa de un sentir estéticamente el paisaje que induce a la artista a esbozarlo como planimetría metafórica del cuerpo humano: humanizar el paisaje y “paisajear” el cuerpo. Y dentro del cuerpo, aparece la fijación de esa parte alta que configura la caja toráxica, como contenedor de símbolos, voces y sentimientos, de palabras y gritos que pueden o no proferirse, pero que siempre pueden dibujarse.

Detrás de los cuerpos metafóricos, en sobre-impresión en imágenes no corporales del paisaje,  existe esa capacidad del alfabeto visual de la artista de parecerse a letras o grafemas de escritura en una lengua. No son idénticas, pero si semejantes. Comparen, en “Tanque y chimenea”, esa especie de cuerpo azul horizontal sobre rojo (a la inversa de “Nadadora”) que parece constituirse en una superposición escalada y repetida de la letra “T” y la figura alfabética del tanque, como tórax y cuello, aparecería semejante a la “T” invertida. Puede aparecer esa misma letra en otras imágenes, como en “Entrada para estacionamiento”, donde dos formas con ojos y líneas parecen dibujar abstractamente la letra “T” y una cara  Si observamos desde ese ángulo, “Grúa puente con piezas para la construcción” nos invita a mirar la articulación de letras que forman parte del nombre de la artista.

La construcción estética de Natalya Critchley  nos confronta a sentir el paisaje urbano, industrial o natural desde una perspectiva predominante aérea, allí  donde se acentúa el efecto de la parte alta, de una materia etérea, que mantiene el oxígeno de la imaginación y de la vida. La artista pone a volar sus ojos con esa figura alada y que podemos llamar una estética de sentir la imaginación aérea o corporalmente toráxica.

Un paisaje industrial puede ser visto y humanizarse desde arriba, donde autopistas, puentes, floraciones vegetales, torres, grúas, antenas, edificios, puentes, se convierten en la corporeidad humana que asoma de un texto artístico entre una referencia real y un alfabeto imaginario, insuflado del aire, donde convergen la construcción de un cuerpo, de una poética combinatoria y de una estética visual y de un nombre que se escribe en forma oculta y que determina las formas con que construye el alfabeto de todas  las imágenes.

Víctor Fuenmayor

Maracaibo, 25 de noviembre de 2016

INFORMACIÓN DE LA EXPOSICIÓN ACTUAL

Fecha Inicio:
26/11/2016

Fecha Fin:
02/04/2017

Dirección:
Av. Universidad con prolongación
Cecilio Acosta

Sala:
Sala 1

Artista:
Natalya Critchley